La Organización Mundial de la Salud (OMS) define a la menopausia natural o fisiológica como el “cese permanente de la menstruación, determinado de manera retrospectiva después de 12 meses consecutivos de amenorrea, sin causas patológicas”. Se presenta en mujeres entre los 45 y 55 años; en México se ha visto que en promedio aparece a los 48 años.
Bueno porque existe una sobreexpresión de los receptores de serotonina (5-HT2A), que se ha vinculado a una fuerte disfunción del centro termorregulador en el hipotálamo. La sensación de calor se origina por una vasodilatación periférica inapropiada con aumento del flujo sanguíneo cutáneo
- Las alteraciones emocionales son muy importantes porque afecta la calidad de vida de las pacientes esto pasa por que los niveles de serotonina disminuyen en la menopausia. La disminución de este neurotransmisor se asocia con cambios en el estado de ánimo, labilidad emocional, alteración del ciclo sueño vigilia y disminución de la libido.
En la menopausia aumenta el riesgo de padecer osteoporosis ya que los estrógenos inhiben la resorción ósea y aumentan la liberación del factor de crecimiento transformante-beta en los osteoblastos, favoreciendo la reabsorción ósea, por lo que los estrógenos juegan indirectamente un papel importante en la regulación del calcio sérico.
En los casos en los que no se atendió la infección pueden presentarse cuadros repetidos con síntomas más severos cada vez, puede presentarse multirresistencia a tratamientos antibióticos, sobre todo relacionado a la automedicación. Y Enfermedad Pélvica inflamatoria que pueda requerir hospitalización o incluso cirugía pélvica.
Sí, es totalmente cierto, aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular, ya que en el hígado la disminución estrogénica favorece una disminución del colesterol ligado a lipoproteínas de alta densidad (HDL o mejor conocido como colesterol bueno) y del catabolismo del ligado a lipoproteínas de baja densidad (LDL o mejor conocido como colesterol malo); también se ha visto que existe mayor resistencia a la insulina. Además, los estrógenos favorecen la liberación de óxido nítrico y prostaciclina, por lo que favorecen indirectamente la vasodilatación. Entonces perdemos junto con la pérdida estrogénica muchos factores de protección cardiovascular que nos vuelve ahora más vulnerables al infarto.
Por la deficiencia estrogénica, no hay formación de todas las capas celulares de epitelio vaginal; además hay disminución de colágena, vascularización y secreción, lo que hace que exista fragilidad de la mucosa vaginal, alcalinización del pH y lubricación deficiente; también en la uretra y vagina hay cambios citológicos en la mucosa. Todos éstos cambios conducen a la atrofia urogenital, que va a provocar sequedad, estrechamiento o acotamiento vaginal, prurito vaginal, dispareunia, disuria, urgencia miccional e incontinencia urinaria e infecciones vaginales y urinarias. Todo ello tiene arreglo, así que por ello la importancia de acudir a valoración para recuperar tu vida sexual.
Claro el estudio debe ser completo y hay que valorar cada uno de los cambios que se generan debido a la disminución de estrógenos. A continuación pongo una tabla con las razones por las que se deben analizar todos ellos. Acude con tu médico que indicará la frecuencia y periodicidad de estos estudios así como su interpretación para poder iniciar manejo especifico si detecta alguna alteración.
No, es importante detectar cualquiera de los síntomas. La principal indicación terapéutica son lo síntomas vasomotores (cuyo representante predominante son los bochornos) con la finalidad de mejorar la calidad de vida. El tratamiento debe ser individualizado para las condiciones de cada paciente. Se podrá ofrecer tratamiento hormonal sustitutivo y no hormonal.
Lo más importante es acudir a revisión con un especialista, por que debemos valorar tu estado de salud de manera integral, en caso de que cuentes con las características para ser candidata a terapia sustitutiva hormonal se deben proteger órganos susceptibles a efectos secundarios por ejemplo: aquellas mujeres que si son candidatas a terapia hormonal que conservan su útero (requieren una hormona llamada progestina para proteger el útero o matríz de efectos secundarios como la hiperplasia endometrial). Como puedes ver la terapia es personalizada, y así seleccionamos la vía de administración, la periodicidad y el tipo de hormona a utilizar.
Las contraindicaciones para iniciar THS son cáncer de mama, condiciones malignas dependientes de estrógenos, cardiopatía isquémica, sangrado uterino anormal de causa desconocida, hiperplasia endometrial no tratada, tromboembolismo venoso idiopático o previo, enfermedad tromboembólica arterial, hipertensión arterial sistémica no controlada, enfermedad hepática aguda e hipersensibilidad a algunos de los compuestos.