Dudas acerca de enfermedades comunes
Endometriosis
Es una enfermedad caracterizada por la presencia de tejido endometrial fuera de la cavidad uterina. Afecta a un 2.5%-3.3% de las mujeres en edad reproductiva de todas las etnias y grupos sociales y es diagnosticada aproximadamente en el 20-68% de las mujeres en estudio de infertilidad.
Se han postulado múltiples mecanismos del origen de la endometriosis, existe evidencia sugerente de alteraciones moleculares endometriales que favorecen la implantación y supervivencia del tejido endometriósico en los sitios de implantación, así como alteraciones inmunológicas caracterizadas por una hiperestimulación del sistema inmunológico frente a la presencia del tejido endometrial. Se ha descrito un aumento de la concentración de macrófagos y células Natural Killer (células de defensa) así como aumento de los niveles de factores de crecimiento y citocinas proinflamatorias que desencadenan una reacción inflamatoria.
La endometriosis se caracteriza principalmente de dolor pélvico que puede tener múltiples formas:
– Dolor en la menstruación
– Dolor con las relaciones sexuales
– Dolor entre una menstruación y otra
– Evacuación difícil por estreñimiento crónico.
Estos síntomas se producen como consecuencia del sangrado cíclico de los implantes peritoneales con la consiguiente inflamación, formación de adherencias y retracción de los tejidos vecinos. También puede ser asintomática y manifestarse exclusivamente a través de infertilidad, o puede presentarse como un tumor en el ovario en el caso de quistes endometriosicos que pueden originar síntomas por compresión de estructuras vecinas, o bien, ser evidenciados en un estudio de ultrasonido de rutina. De acuerdo a su severidad, puede ejercer un impacto significativo en la salud física, mental y bienestar social de la paciente.
Miomatosis Uterina
También llamados leiomiomas o fibromas uterinos. Son los tumores benignos más frecuentes del útero. En el 99% de los casos son benignos (no cancerosos).
Los miomas uterinos son tumores anormales del tejido muscular liso del que está conformado el útero ( o matriz), estos pueden tener diversas localizaciones y afectar diferentes capas de músculo uterino.
Estos miomas se originan de las células del músculo liso, pueden únicos o múltiples.
Se estima que el 60% de las mujeres llegan a tener miomatois uterina a lo largo de su vida, con mayor incidencia en la quinta década de la vida. Y se presenta incluso en 70% de la población femenina.
Se suelen dividir en tres categorías, según su localización: subserosos, intramurales y submucosos. Aproximadamente el 55% de los miomas son subserosos, un 40% son intramurales y un 5% son submucosos.
Son más comunes en mujeres que nunca han tenido hijos. Aparecen en 60% de las mujeres antes de los 40 años de edad, y en 80% de las mujeres antes de los 50 años de edad, y pueden ocasionar infertilidad en 2-3%.
Muchas veces los miomas uterinos no dan sintomatología alguna. Sin embargo, aproximadamente un tercio de las pacientes que son diagnosticadas de miomatosis uterina, presentan:
– Masa abdominal
– Aumento en la cantidad y/o duración del sangrado menstrual
– Dolor pélvico crónico y de predominio en el periodo menstrual
– Síntomas compresivos de órganos vecinos
– Lumbalgia
– Síntomas urinarios
El síntoma más frecuente asociado a la aparición de miomas es la hemorragia uterina anormal, ¿qué es? Bueno pues son cambios en el patrón regular de la menstruación que progresivamente se va haciendo más abundante, que no sigue un patrón regular o sea puede presentarse en un intervalo menor al que habitualmente se presentaba y con mayor número de días de sangrado menstrual. Frecuentemente la menstruación se acompaña de coágulos, dolor, cólico e incluso cuando los síntomas se presentar por largos periodos de tiempo puede causar anemia.
Los síntomas dependen del tamaño, cantidad y localización.
La causa exacta no está bien establecida, pero se sabe que influyen múltiples factores, hay evidencia establecida que sugiere que requieren de los estrógenos para su crecimiento.
– Se consideran hormonodependientes
– Antecedentes familiares
– Cuando la menstruación llega antes de los 10 años de edad
– A mayor número de embarazos menor frecuencia de miomatosis.
ES necesario realizar examen físico, y el especialista puede confirmar la presencia de miomas mediante un ultrasonido (es el método más altamente fiable para estas lesiones), tomografía axial, histeroscopia, laparoscopía diagnóstica.
El tratamiento es individualizado y va desde vigilancia, manejo farmacológico, quirúrgico entre otros.
Si tienes alguno de estos síntomas, puedes padecer miomatosis. AGENDA TU CITA.
Cistitis
Es una infección de la vejiga o de las vías urinarias inferiores que es causada por bacterias. Las mujeres somos más propensas a padecerlas porque tenemos la uretra más corta, lo que permite a las bacterias llegar con mas facilidad. Una infección en la vejiga puede ser dolorosa y molesta, y puede volverse un problema de salud grave si la infección se disemina a los riñones.
Algunos de los signos y síntomas de la cistitis suelen ser:
• Necesidad imperiosa y constante de orinar
• Sensación de ardor al orinar
• Orinar frecuentemente en pequeñas cantidades
• Sangre en la orina (hematuria)
• Orina turbia y con olor fuerte
• Molestias pélvicas
• Sensación de presión en la parte inferior del abdomen
• Fiebre baja
Si tienes alguno de los síntomas anteriores y o se están incrementando y se agrega dolor de espalda o en regiones lumbares, fiebre o escalofrío, nausea y vómitos. Busca atención de inmediato.
Las infecciones de las vías urinarias suelen ocurrir cuando las bacterias que se encuentran fuera del cuerpo ingresan en las vías urinarias a través de la uretra y comienzan a multiplicarse. La mayoría de los casos de cistitis se producen por un tipo de bacteria Escherichia coli (E. coli).
Las infecciones bacterianas de la vejiga pueden aparecer en las mujeres como resultado de las relaciones sexuales. No obstante, incluso las jóvenes y mujeres que no son sexualmente activas están expuestas a infecciones urinarias más leves, ya que la zona genital femenina a menudo alberga bacterias que pueden causar cistitis.
Las mujeres que presentan un mayor riesgo de infección de las vías urinarias son aquellas que:
• Son sexualmente activas. Como resultado del coito, las bacterias se pueden impulsar por la uretra.
• Usan ciertos tipos de anticonceptivos. Las mujeres que usan diafragmas presentan mayor riesgo de una infección de las vías urinarias. Los diafragmas que contienen agentes espermicidas aumentan más el riesgo.
• Están embarazadas. Los cambios hormonales durante el embarazo pueden aumentar el riesgo de una infección de la vía urinaria.
• Han experimentado la menopausia. Los niveles alterados de hormonas en mujeres posmenopáusicas se asocian a menudo con las infecciones de las vías urinarias.